miércoles, febrero 28, 2007

Todo fue en vano

Todo fue en vano. En tanto tiempo, busqué profundidad en tus ojos, busqué en lo más profundo de tu alma, en tu mente en la que pasaban miles de cosas. Fue en vano darte de todo, entregarte mi mente, mi cuerpo y mi alma. Fue en vano desearte tanto que me desmayaba de tanto placer y calor de nuestras pieles. Todo fue en vano!
Llegó ese día inesperado, que podía hacerme caer en un abismo negro sin obstáculos que me podían socorrer, llegó ese día al que temía, que podía poner fin a todos mis anhelos, mis amores, mis búsquedas en lo más profundo de tu ser. ¿Por qué? ¿Por qué?
Fue en vano agarrarte con todas mis fuerzas, me llevaste lejos, muy lejos, viajamos juntos a las estrellas, al espacio, me llevaste re lejos y en la mitad del camino me dejaste de un lado, me bloqueaste sin avisarme, sin explicarme cómo podía volver. Por culpa de mis ilusiones y fantasías, no dejé huellas en el camino que habíamos pasado, las que me podían ayudar a volver atrás, a empezar de nuevo mi vida. Me dejaste en la mitad del camino, tan oscuro, lleno de fieras aullando y tratando de atraparme. ¿Por qué? ¿Por qué preferí quedarme ahí? Preferí sentarme en ese mismo lugar que me dejaste, preferí llorar desconsoladamente y aullar junto a las fieras. Preferí cruzar los brazos y dejar que las otras vidas me movieran. No estoy haciendo nada, absolutamente nada ya que no sé en dónde empezar, cómo seguir, en dónde retomar, a qué día volver para poder empezar nuevamente mi vida. Ese día en el que estaba re feliz es tan lejano, me llevaste por muchisimo tiempo, esa huella se desvaneció o tal vez simplemente no la dejé sólo por ser tan ingenuamente estúpida al creer que me llevarías hasta el final. Abrí los ojos y el final es que me dejaste tirada y desesperada en la mitad del camino.
Fue en vano de que me llevases lejos, en vano entregarme por completo a ti, en vano dejar todo lo que me hacía feliz, en vano amarte sin pudores, servir mi boca en la tuya, en cada rincón de tu cuerpo estímulandote y tratando de hacerte feliz, si... feliz... ¿y yo? ¿Acaso nunca me detuve a pensar en mí? ¿en mi felicidad?
Es porque llevaste a mi mente a volar, robaste mi corazón y ahora me lo devolviste pero hecho pedazos.

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