martes, noviembre 16, 2010

Abrí mis ojos húmedos y sentí el peso de tu cuerpo encima de mí apoderándote de mi cuerpo. Me mirabas con picardía, la misma mirada de siempre y yo te miraba rogándote que me ataras a tu amor hasta quebrantar todos los límites, todos nuestros siete pecados y a que se desmayara sobre mí tu cuerpo, desfallecido, vencido y sin aliento…

Abrí mis ojos húmedos y no encontré tu cuerpo como lo esperaba, en vez de eso, vi un manto blanco sin partes de cielos helados. No estabas a mi lado como yo siempre deseo, no estabas mirándome como siempre lo hacías, la puerta estaba cerrada, las sábanas frías estaban solas conmigo y a mi lado estaba esa única cosa que me podía llevar a conectarme contigo.

Mi dedo apretó temblando cada tecla y la pantalla sentía mi dolor ya que estaba mojándose de mis lágrimas de desesperación.

“¿Qué hacen tus manos largas de tenderse hasta mis llamas?”

Me rendí a tus pies, dejé atraparme por tus garras sangrientas y mis alas ya no podían batir porque tú no lo ibas a permitir. Atrapada en estos sueños húmedos, cruciales y siniestros, estoy…

Pasaron tres días.

Mirar mi celular a cada rato, estremecerme cada vez que suena, sentir mi corazón latir a mil cada vez que abro un mensaje y tú todavía no llegas.

Esta es mi condena.

miércoles, noviembre 10, 2010

Nada…

Me equivoqué.

Le eché sal a mis heridas.

miércoles, octubre 27, 2010

Me arriesgo a agendar su número, me arriesgo a preguntar "¿qué hacen tus
manos largas de tenderse hasta mis llamas?".

En un lado, está el "enviar" y por el otro está el "cancelar".

Pulso el "cancelar" pero... dentro de mi insonsciencia consciencia, quiero
equivocarme.

El dulce placer de equivocarme...

lunes, octubre 25, 2010

Ese momento de la madrugada

cuando ya se ha bebido todo el vino del mundo

y no queda en el alma más que el terco deseo

de dormir abrazado a un cuerpo conocido.

Sabina

sábado, octubre 23, 2010

En esta noche, sólo deseo subirme a Simón con el Sol al volante...

y que me lleve lejos... lejos...

Pero el Simón ya no existe, ya no pertenece a mi Sol y mi Sol se convirtió en una estrella lejana y fugaz.

lunes, octubre 18, 2010

Borracha está la puerta.

Cerraste y quedó abierta

y puedo escuchar tu llamada.

viernes, octubre 15, 2010

La maldición cayó sobre mí...

pero la armonía llegará y va a ganar, lo sé.

http://bailandoaciegas.blogspot.com